rio_ruge_tenue_sobre_las_piedras

La naturaleza nos hace un llamado inconscientemente inevitable.

Es momento entonces de robarle horas a la ciudad, a la oficina, al estudio o al trabajo.

El sol de otoño se atreve apenas con el aire limpio de las sierras y el río, que se pone blanco, ruge tenue sobre las piedras.

Dan ganas de habitar este paisaje, caminarlo, olerlo y entre mate y mate silbar esa canción.

 

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